Photocall y Vídeo Confesionario en Molí del Canyisset | Ainhoa & Roberto
El photocall de Ainhoa y Roberto en Molí del Canyisset
El sábado 6 de mayo de 2017 estuvimos con Ainhoa y Roberto en Molí del Canyisset . Nos habían confiado el reportaje de fotografía y vídeo de su boda y, además, decidieron incorporar el photocall con revelado y el vídeo confesionario.
Esta página nació precisamente para enseñar esa parte de la boda: el espacio en el que familiares y amigos dejaron de ser únicamente invitados para ponerse delante de la cámara y formar también parte activa del recuerdo.
Un photocall con fotógrafo y revelado en la propia boda
En 2017 planteábamos nuestro photocall de una manera bastante concreta: no queríamos que fuera únicamente una máquina haciendo fotografías. Había un fotógrafo participando activamente, cámaras profesionales, iluminación y un tratamiento posterior de las imágenes.
Las fotografías se guardaban en RAW y se procesaban una a una para que también pudieran formar parte del libro de la boda. Además disponíamos de revelado durante la propia celebración en formatos 10x15 y 15x20 y existía la posibilidad de compartir imágenes en redes sociales a petición de familiares y amigos.
La idea era juntar dos cosas que normalmente iban por separado: la diversión inmediata de un fotomatón y el resultado de una fotografía realizada por una persona que estaba pendiente de la luz, de los grupos y de lo que ocurría.
Ainhoa y Roberto lo tuvieron especialmente claro. De hecho, llegaron a perder la fianza de un fotomatón que ya tenían reservado para cambiarlo por este sistema.
Hoy el servicio ha evolucionado, pero aquella decisión explica muy bien por qué el photocall de una boda puede ser bastante más que colocar un fondo y esperar a que alguien pulse un botón.
El vídeo confesionario: escuchar a tu gente años después
El otro elemento que eligieron fue el vídeo confesionario. La intención era sencilla: guardar también las voces. No solo ver quién estuvo en la boda, sino poder volver a escuchar a familiares y amigos hablando precisamente aquel día.
Para grabarlo utilizábamos una cámara independiente, iluminación suplementaria y sonido específico para intentar aislar el ruido de la celebración y conseguir que las conversaciones se entendieran bien.
Con el tiempo este tipo de material adquiere un valor distinto. Lo que durante la boda provoca risas por una ocurrencia de un amigo, años después permite recuperar su voz, sus gestos y exactamente lo que quiso decir cuando todos estaban allí.
El confesionario de la boda de Ainhoa y Roberto
El propio recuerdo de Ainhoa y Roberto explica bastante bien por qué el confesionario terminó siendo una de las partes que más disfrutaron. Hubo risas durante la boda, pero también después, cuando pudieron volver a verlo tranquilamente en casa.
La opinión de Ainhoa & Roberto
Israel y sus compañeros son unos grandes profesionales. La verdad es que disfrutamos mucho en la boda y ellos estuvieron atentos a todos los detalles. Tienen ideas muy originales como, por ejemplo, el photocall y el videoconfesionario. Este último aún más original y fue un éxito rotundo; ya no son solo las risas allí, son también las risas que te echas cuando lo ves en casa.
El tiempo de entrega del trabajo es muy rápido, puedes disfrutar de todo el material en un plazo de unas dos semanas aproximadamente. Con respecto a la flexibilidad, no tuvieron ningún problema en venirse a Gandía y amoldarse a todo lo que les pedimos.
En resumen, si nos volviésemos a casar, no dudaríamos en volver a elegirlos a ellos como fotógrafos y videógrafos. Los invitados y, por supuesto, nosotros, los novios, quedamos encantados. Muchas gracias por todo, chicos.
¡Ah! Respecto a la calidad/precio, vale mucho la pena. Informaros, no vais a quedar decepcionados. Solo os digo que una amiga mía los vio en mi boda y los ha contratado para la suya. Gracias de nuevo y nos vemos pronto.
Ainhoa & Roberto
6 de mayo de 2017 · Molí del Canyisset