Almudena & Gustavo: boda en Masía Niñerola
29 de agosto de 2021 · Picassent, Valencia
Almudena y Gustavo llegaron a nosotros de una forma bastante coherente con quienes son: viendo en YouTube algunas de las entradas nupciales que habíamos grabado en bodas de 2019. Los dos son músicos profesionales, con la viola y el violonchelo muy presentes en su vida, y se fijaron especialmente en cómo tratábamos la música dentro de las ceremonias. Además, ya habíamos trabajado en bodas de otros músicos de su entorno, así que había conexiones desde el principio.
Cuando llegó el 29 de agosto de 2021 llevaban ocho años juntos y tres conviviendo. Su boda en Masía Niñerola iba a tener música por todas partes, pero también una carga emocional difícil de prever unos días antes.
No fue una boda aplazada por la COVID: llegó en la fecha prevista. Lo que nadie había previsto era que la madre de Gustavo no pudiera asistir por un problema de salud. Fue un susto que finalmente no fue a mayores, pero durante aquellos días la familia vivió con una presión emocional evidente. La forma en la que consiguieron que ella estuviera presente, aunque fuera a distancia, terminaría siendo uno de los recuerdos más fuertes de la ceremonia.
1. Los preparativos antes de una boda muy intensa
Familia, nervios y mucha música alrededor
Desde primera hora se notaba que no iba a ser un día emocionalmente sencillo. Almudena se preparó en casa de sus padres junto a su madre, su padre y su hermano. Más tarde fue llegando el resto de la familia para verla salir y recuerdo especialmente a su abuela, una de esas personas que después volvería a tener un momento protagonista durante la comida.
La maquilladora fue Cristina Crespo. Almudena eligió un vestido de Josefina Huertas, sin mangas y con una caída larga y limpia, acompañado por unos zapatos de Miss Honolulu Shoes. Había además dos detalles con mucha historia: el velo era el mismo que había utilizado su tía Cristina en su boda y llevaba una pulsera que los padres de Gustavo le habían regalado por su 30 cumpleaños.
Era 29 de agosto. No os voy a decir que hacía frío, pero tampoco fue uno de esos días en los que el calor valenciano te impide pensar. La mañana permitió vivir los preparativos con bastante tranquilidad. El ramo, colorido y elegante, fue obra de Hydrie Arte y Flores.
Gustavo se arregló con su padre y su hermana. Con su madre ingresada, como escribimos entonces, no estaba el horno para muchos bollos. Había boda, había ganas de celebrar y al mismo tiempo una parte de la familia estaba pendiente del hospital. Esa mezcla explica bastante bien la intensidad con la que se vivió después la ceremonia.
Los dos querían disfrutar del día sin convertir el reportaje en una sesión interminable. La fotografía debía estar presente, pero acompañando lo que estaba ocurriendo. Y en esta boda había demasiado ocurriendo como para distraerlos de ello.
2. Una ceremonia hecha por músicos y amigos
La pinada de Masía Niñerola
La ceremonia civil se celebró en la pinada de Masía Niñerola. Al fondo había un arco floral que tenía mucho más valor que el puramente decorativo: lo había construido el padre de Gustavo como regalo para ellos. También había pequeños detalles florales y una mesa preparada para el arroz.
Y, siendo Almudena y Gustavo músicos, la entrada no podía resolverse con una canción cualquiera. Sus propios amigos les regalaron la música de la ceremonia. Sonaron el pas de deux de El cascanueces, de Tchaikovsky, y «Pur ti miro», el dúo final de L'incoronazione di Poppea, de Monteverdi. La entrada de esta boda forma parte también de nuestra selección de entradas a ceremonias civiles.
Los discursos estuvieron a la altura de la música. Un amigo de Gustavo hizo de ceremoniante y consiguió que la gente se riera bromeando, entre otras cosas, con que no soportaba al novio. Después llegó una amiga de Almudena con recuerdos de juventud y de aquellos años compartidos en el conservatorio. También participaron amigos llegados desde Soria y Pau, amigo de los novios vinculado a Suite Art Música.
Pero el momento más delicado llegó durante los votos. La hermana de Gustavo estaba retransmitiendo la ceremonia en directo para que su madre pudiera ver cómo se casaban desde el hospital. Afortunadamente, aquello quedó finalmente en un susto, pero ese día su ausencia estaba presente en todos.
A la salida llegaron los abrazos y las felicitaciones. Después hicimos unas fotografías con ellos y junto al coche de boda, sin alargar demasiado la sesión: el cóctel, los amigos y la familia ya estaban esperando.
Masía Niñerola ofrecía precisamente lo que necesitábamos para ese tipo de reportaje: pinada, jardines, naranjos y espacios distintos sin tener que sacar a los novios de su propia celebración.
3. Cóctel, regalos y emoción a flor de piel
Música, familia y el seating hecho por el padre de Gustavo
El cóctel tuvo música en directo, vistas a los campos de naranjos y uno de esos juegos que solo funcionan cuando los invitados se meten de verdad: Almudena y Gustavo los dividieron en dos grupos para competir cantando a cappella. Mientras fuera seguían las risas, dentro se ultimaban los preparativos del salón.
También allí había una parte de la familia de Gustavo: el seating plan lo había realizado su padre. No era simplemente decoración; había trabajo y cariño familiar repartido por distintos rincones de la boda.
Si pienso en la comida de Almudena y Gustavo, recuerdo especialmente los regalos a los padres. El padre de Gustavo no pudo contener la emoción al recibir el detalle de su hijo. Era imposible separar aquel momento de la ausencia de su mujer, y de todo lo que la familia llevaba acumulando desde los días anteriores.
Lo entendí muy bien entonces y lo sigo entendiendo ahora: hay familias que, incluso cuando están preocupadas, intentan quitar hierro para no trasladar esa carga a los novios. Pero llega un regalo, un abrazo o una palabra y todo lo que se estaba sujetando termina apareciendo.
Otro momento que sigo recordando fue la entrega del ramo a la abuela de Almudena. Su cara en la fotografía tiene algo de «ya me has pillado», y por eso me sigue gustando tanto esa imagen. Hubo también detalles para una pareja de amigos, para una campeona olímpica y un gran discurso de una amiga de la novia —en el artículo antiguo la definíamos, sin demasiada sutileza, como «soltera y casadera».
Los novios habían preparado además detalles acompañados por una tarjeta para cada invitado. Hubo sonrisas y también alguna lágrima. En una boda tan marcada por la música, al final fueron precisamente esos gestos pequeños los que terminaron equilibrando toda la intensidad del día.
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4. Del baile preparado a más de tres horas de photocall
La fiesta de Almudena & Gustavo
El baile nupcial sí estaba preparado. Almudena y Gustavo habían aprendido los pasos con Lara, de la academia de danza, y cuando llegó el momento los enseñaron delante de todos. Después ya no había coreografía que seguir: empezó la fiesta y cada uno hizo lo que pudo —o lo que quiso— con la música.
Nosotros instalamos también el photocall con revelado. Y aquí la opinión de los propios novios da una medida bastante mejor que cualquier descripción nuestra: los invitados estuvieron más de tres horas haciéndose fotografías y llevándoselas impresas en papel fotográfico. El libro de recuerdos fue creciendo mientras la fiesta seguía alrededor.
La celebración contó con Catering Noray y el sonido de Alkilaudio. Música, baile, fotografías y una boda que, por la profesión de los novios y por todo lo que había ocurrido alrededor, acabó teniendo una banda sonora especialmente importante.
La opinión de Almudena & Gustavo
Israel es un gran profesional, no cabe duda de ello. Además su equipo es excelente, Bárbara y Pedro son un encanto. Estuvieron pendientes de cada detalle importante en todo momento y nos hicieron sentir súper cómodos y naturales delante de las cámaras. Unos cracks.
Tanto el reportaje fotográfico como el vídeo son espectaculares. Revivimos el día de nuestra boda a través de sus fotografías y nos emocionamos como ese mismo día viendo el vídeo. La calidad del producto es excelente. Todos los invitados nos han felicitado por las fotazas. Y el photocall un auténtico acierto, todo el mundo disfrutó haciéndose fotos durante más de 3 horas y además se las llevaron impresas en papel fotográfico de gran calidad, un verdadero lujo. Estamos encantados con nuestro álbum y nuestro vídeo, y además nos quedan unas imágenes preciosas para el recuerdo de un día fantástico.
Almudena & Gustavo
29 de agosto de 2021 · Masía Niñerola
Una boda con banda sonora propia
Almudena y Gustavo llegaron a nosotros por la música y terminaron dejando un reportaje en el que la música aparece en casi todo: en la ceremonia, en sus amigos, en el cóctel, en el baile y hasta en la forma de recordar aquel día.
Si quieres conocer mejor el espacio, puedes ver nuestra página de bodas en Masía Niñerola o seguir recorriendo nuestros reportajes de bodas reales.