Skip to main content

ANA & MENEU — BODA EN LES CASOTES

21 JULIO 2018 · CASTELLÓN · UNA BODA CIVIL MARCADA POR LA MÚSICA

Ana y Jose —Meneu en buena parte de nuestro archivo— se casaron el 21 de julio de 2018 en Les Casotes, una masía del siglo XVIII situada en Castellón, rodeada de campos y naranjos. Nos encargamos del reportaje de fotografía, el vídeo y el videoconfesionario.

La pareja había llegado hasta nosotros después de conocernos en la feria Fiesta y Boda de Valencia. Según cuentan ellos mismos, ya estaban prácticamente de salida y con pocas ganas de seguir viendo fotógrafos, pero se detuvieron delante del stand, vieron fotografías y vídeos y terminaron conectando con la pasión con la que hablábamos del trabajo. Aquel encuentro casual acabó convirtiéndose en una relación que continuaría durante toda la preparación de la boda.

LOS DOS SE PREPARARON EN LA MISMA MASÍA, CADA UNO EN UN ALA

Los dos se prepararon en la propia masía, cada uno en una de sus alas, para encontrarse después en los jardines exteriores. Eso nos permitía trabajar con los dos sin perder la continuidad del lugar: la boda empezaba y terminaba dentro del mismo paisaje.

La ceremonia se celebró bajo la sombra de dos grandes árboles, rodeados de familia y amigos. Las personas más cercanas les dedicaron palabras especialmente sentidas y el resultado fue una ceremonia civil muy familiar y emotiva.

El cielo estaba completamente limpio y el sol de julio apretaba con ganas. Hacía calor, sí, pero casarse el 21 de julio en Castellón tiene esas pequeñas condiciones que nadie debería considerar una sorpresa.

UNA TRACA, HUMO EN EL CAMPO Y UNA BODA QUE CASI TERMINA «ON FIRE»

Después de la ceremonia llegó una de esas anécdotas que muchos años después siguen siendo imposibles de olvidar. Los amigos, probablemente llevados por la emoción del momento, decidieron lanzar una traca en el perímetro del recinto.

La idea tenía entusiasmo de sobra y quizá algo menos de cálculo. El campo empezó a humear y durante unos instantes la boda estuvo más cerca del concepto on fire de lo recomendable. La rápida actuación del equipo de Les Casotes consiguió que todo quedara en un susto.

Afortunadamente, después de aquello pudimos pasar al cóctel en el patio interior: un espacio amplio, abierto al cielo, con zonas resguardadas del sol y un balcón sobre el barranco desde el que se abrían las vistas hacia campos y montañas.

LA «XULA», UN MÚSICO Y UNA PAREJA CAPAZ DE SOBREVIVIR AL BARÇA-VALENCIA

Ana era una persona muy risueña y divertida. Entre sus aficiones estaba el fútbol, que además practicaba. Sus compañeras de equipo la llamaban «la Xula», un apodo que seguramente escondía historias que aquel artículo de 2018 no llegó a descubrir.

Jose era todavía más extrovertido y se notaba que disfrutaba rodeándose de gente. La música era una de sus grandes pasiones y, de hecho, la música fue precisamente lo que los unió: se conocieron tocando en la banda de Betxí.

La complicidad entre ellos era evidente, algo todavía más meritorio teniendo en cuenta un pequeño conflicto doméstico: él era del Barça y ella del Valencia. Después de eso, pocas incompatibilidades parecían realmente preocupantes.

AMIGOS DE TODAS PARTES Y UN MAGNETISMO ESPECIAL PARA LA FIESTA

Ana y Meneu tenían un magnetismo especial para reunir gente. Y no precisamente gente con ganas de sentarse en una esquina. En aquella boda coincidieron grupos de amigos de ámbitos muy distintos: los de toda la vida, los de la xaranga, las 6ever, las compañeras del equipo de fútbol y los de la banda de música.

Muchos se reunían por primera vez gracias a la boda y, lejos de crear grupos aislados, acabaron formando un caos bastante bien avenido. Hubo momentos en los que costaba decidir si estábamos trabajando, si estábamos de fiesta discutiendo con colegas o si habíamos aparecido accidentalmente en las campanadas de fin de año en pleno centro de Nueva York.

La música tenía tanto peso en esta boda que parte de aquel día terminó generando contenidos propios. Su primer baile fue una coreografía con mezcla de canciones, incluyendo Robbie Williams y Celia Cruz, que todavía puede verse en el baile sorpresa de Ana & Meneu.

EL VIDEOCONFESIONARIO SE NOS FUE COMPLETAMENTE DE LAS MANOS

El videoconfesionario fue un ejemplo perfecto de la personalidad de aquella boda: incontrolable, desbocado y prácticamente imposible de organizar. A ver quién era el valiente que intentaba poner orden allí.

Precisamente por eso funcionó. Los amigos y familiares dejaron mensajes, anécdotas y bromas que años después siguen teniendo sentido cuando vuelven a juntarse. Es exactamente lo que Ana y Meneu recuerdan en su recomendación: el videoconfesionario no fue solo un extra contratado, sino uno de esos recuerdos que todavía seguían comentando con su gente.

La historia completa de aquel día también puede verse en el vídeo de la boda de Ana & Meneu en Les Casotes, y el confesionario conserva además su propia pieza en vídeo.

LOS PADRES TAMPOCO SE QUEDARON ATRÁS

Los padres de Meneu, Ana y Rafa, y los padres de Ana, Rosa y Batiste, fueron un encanto durante toda la jornada. Y en ganas de fiesta tampoco se quedaron precisamente atrás.

Después del banquete fueron de los que empujaron a la gente hacia el baile. Rafa incluso nos había dicho que haría como si tocara, pero terminó descubriéndose que era músico de verdad —ya empezábamos a sospechar que aquello era genético— y acabó tocando la trompeta junto a su hijo.

Cuando terminó la boda me quedó una sensación muy clara: había sido una celebración de risas, música y buenas vibraciones, de esas que se transmiten en las fotografías y los vídeos y que normalmente resumimos con una palabra bastante sencilla: alegría.

LA HISTORIA CONTINUÓ DESPUÉS DE LES CASOTES

Una de las ventajas de reconstruir ahora todo el archivo es que ya no tenemos que ver cada boda como una página aislada. En el caso de Ana y Meneu sabemos que la historia siguió: después de la boda hicieron también un reportaje postboda en la playa.

También conservamos piezas concretas de aquella boda que antes estaban dispersas: el tráiler, el videoconfesionario, el baile sorpresa y hasta la versión de «A Thousand Years» que formó parte de su historia. Todo ello ayuda a que esta página sea hoy un punto de entrada a una historia completa, no solo a una selección de fotografías.

Ver la galería de Ana & Meneu

LA OPINIÓN DE ANA & MENEU

Conocimos a Israel en la feria «Fiesta y Boda» de Valencia. Cuando casi ya nos íbamos y no queríamos saber nada de fotógrafos (jejeje), pasamos por delante de su stand y, al ver las fotos y vídeos, nos llamaron mucho la atención. Hablamos con él y nos convenció su pasión a la hora de hablar de su trabajo. Y la verdad es que la decisión fue de lo más acertada, ya que el día de la boda nos confirmó que esa misma pasión con la que habla es la misma con la que trabaja.

Nosotros contratamos el vídeo, fotos y vídeo confesionario, y fue un éxito. Cuando nos juntamos con amigos y familiares, todavía se comentan algunos de esos momentos. Qué paciencia tuvisteis que tener…

Destacar la rapidez con la que recibimos las fotos y vídeos a escasas horas de haber pasado «nuestro día»: Israel nos decía que enviaba inmediatamente, ¡pero no pensábamos que tanto!

Nos llamó la atención el momento en el que nos estábamos despidiendo el día de la boda. Él y su equipo se estaban marchando, Israel vio un lugar bonito donde hacer una foto y no lo dudó ni un segundo: volvió a sacar la cámara para hacernos unas cuantas fotos en ese sitio. Este pequeño detalle, junto con otros, son los que demuestran que para vosotros «esto» no es solo un trabajo y que, aparte de los servicios contratados, también ofrecéis ese trato humano que va más allá de una relación comercial.

En las fotos y vídeos ha quedado reflejada toda la profesionalidad, seriedad y cercanía que nos demostró el primer día, haciendo que cada vez que vemos su trabajo volvamos a revivir los momentos, emociones y sentimientos de ese día.

Por cierto, si nos tuviéramos que volver a casar (¡esperemos que no!), os volveríamos a elegir. ¡Ya hablamos para las bodas de plata! ;)

Ana & Meneu
21 de julio de 2018 · Les Casotes

Política de cookies de video-boda y el Política de Privacidad. La página es propiedad de video boda 2025. Todos los derechos reservados Video-Boda.es nombre y logo están registrados como una marca que pertenece a Israel D. El blog de vídeo boda