Skip to main content

MACA & EDU — BODA EN CLUB DE GOLF ESCORPIÓN

23 JUNIO 2018 · BÉTERA · UNA BODA ENTRE RUGBY, LLUVIA Y FAMILIA

El 23 de junio de 2018 se casaron Maca y Edu. Los dos jugaban al rugby y habían encontrado el amor fuera del campo, entre caballos, amigos que hicieron de celestinos, mucho estudio y un sinfín de peripecias que se remontaban a más de una década, cuando todavía ni siquiera conducían.

Lo que más recuerdo de ellos es su naturalidad. Siempre sonrientes, siempre cercanos, de esas personas cuya presencia resulta fácil y que desde el primer minuto hacen sentir que las conoces desde hace años. Esa forma de ser fue también la que marcó el reportaje.

UN FOTÓGRAFO DE BODA TAMBIÉN TIENE QUE SABER PONER PUENTES

Siempre he pensado que un buen fotógrafo de bodas no es únicamente la persona que domina una cámara. También tiene que saber conectar con la gente, poner puentes en momentos de tensión, tranquilizar, ayudar y conducir una situación sin convertir la boda en una sesión de poses.

La finalidad es que las fotografías conserven a las personas como realmente son: alegres, nerviosas, emocionadas, abrazándose a su familia o simplemente siendo ellas mismas. Fotografías que dentro de muchos años sigan hablando de una familia y de un momento que no se puede repetir.

Con Maca y Edu quizá nos pasamos un poco poniendo esos puentes, porque estar en su boda terminó pareciéndose bastante a estar en la boda de una amiga de toda la vida. A día de hoy, volver a sus fotografías y a su vídeo de boda me sigue trasladando a aquella jornada.

MACA, SU FAMILIA Y UN EDU QUE EN LA IGLESIA ESTABA COMO UN FLAN

Hubo muchos momentos que me parecieron especialmente bonitos: el cariño de Maca hacia su madre, su sobrino y su hermana, y también la manera en que el padre de Edu se divirtió y disfrutó de la boda de su hijo.

En la iglesia fue imposible no fijarse en la emoción de los dos al verse. Y especialmente en Edu: un tío tan grandote que en el momento del «sí, quiero» estaba literalmente como un flan, mirando a una Maca que aquel día estaba radiante.

La documentación histórica del vídeo sitúa la ceremonia en la iglesia de San Martín de Valencia. Después de la ceremonia nos desplazamos hasta el Club de Golf Escorpión, en Bétera, donde tendría lugar el banquete.

UNA TORMENTA DE VERANO EN MITAD DEL CAMPO DE GOLF

El momento del campo de golf terminó siendo una de las experiencias más particulares del reportaje. Una llovizna de verano empezó a complicarse mientras Maca y Edu seguían haciéndose fotografías entre el césped. Ellos estaban ilusionadísimos, pero también pendientes de un cielo que cada vez parecía tener menos intención de colaborar.

Al final todo quedó en un susto, algún revolcón por el suelo y unas fotografías que hoy tienen todavía más personalidad precisamente por aquella lluvia. Lo que podía haber sido un problema terminó aportando una atmósfera que nadie habría podido planificar.

Si estás recorriendo distintos espacios para celebrar una boda, en nuestra guía de masías, fincas y espacios para bodas en Valencia vamos reuniendo lugares que conocemos después de haber trabajado en ellos. En este caso no existe todavía una ficha específica confirmada para Club de Golf Escorpión, por lo que prefiero no inventar una ruta.

HIERBA MOJADA, GUIRNALDAS Y UNA NOCHE DE VERANO

Después de la tormenta llegó un cóctel precioso al atardecer, con el olor de la hierba mojada y los invitados correteando por el campo con la alegría de quien parece estar descubriendo una boda por primera vez. En el artículo original bromeábamos incluso con los «inglesitos e inglesitas», como si en su país no hubiera césped ni novias tan agradables como Maca.

La cena se celebró en el jardín, con mesas redondas plantadas sobre el césped y todo el espacio iluminado con guirnaldas. Era literalmente una de esas noches que te hacen entender por qué la expresión «sueño de una noche de verano» existe.

Recuerdo especialmente a uno de los amigos de Edu: brutote, rudo en apariencia y, al mismo tiempo, capaz de dedicarles un discurso muy sensible, alegre y emotivo. Son recuerdos que, como escribí entonces, no se borran fácilmente porque acaban grabándose en otro sitio.

UN BAILE IMPERFECTO, DIVERTIDO Y COMPLETAMENTE SUYO

Y qué decir del baile nupcial. Vimos a un Edu divertido, disfrutando al máximo del arte de complacer a Maca, que tampoco necesitaba demasiado para sentirse feliz. Quizá no fueran la pareja que mejor hubiera bailado nunca, pero sí eran una pareja encantadora y enamorada, y eso se veía mucho más que cualquier coreografía.

El photocall dejó además algunas fotografías difíciles de superar. Nunca había visto subir a una novia tan alto, ni tampoco a un invitado de alrededor de 130 kilos levantarla de aquella manera. Fue una de esas escenas en las que lo mejor que puede hacer el fotógrafo es estar preparado y dejar que ocurra.

Para ver más ejemplos del servicio que utilizamos en bodas como esta, puedes consultar nuestro photocall de boda.

LA BODA CONTADA POR MACA

¡No tengo palabras para describir lo que fue aquel día, pero lo voy a intentar resumir!

Había pasado los últimos días antes de la boda superestresada, pensando que no llegaba a ultimar los pequeños detalles. Esos que te crees que están bajo control y se hacen en un plis, pero luego te das cuenta de que llevan más tiempo de lo que esperabas.

A pesar de esos días previos de estrés, llegó el día y todo cambió. Estaba feliz, muy relajada y tranquila. ¡Cualquiera diría que me casaba! Con el fotógrafo y la maquilladora era como si los conociera de toda la vida, cosa que ayudaba a no alterarme. Hablaba con ellos de forma natural y eso me hacía seguir en esa especie de limbo de felicidad.

Mi tío se encargó de llevarnos a la iglesia. Además, una buena amiga mía nos acompañó, lo que ayudó mucho, ya que de camino a la iglesia sí me empecé a poner nerviosa.

Llegué puntual a la iglesia, cosa que me dio mucha rabia. Aún estaba Edu ahí en la entrada, a punto de hacer su entrada, lo que me puso de los nervios. Paramos y mi padre me incitaba a entrar ya, cuando yo no lo tenía muy claro, por si Edu no había llegado al altar. La entrada fue un desastre, si os soy sincera, pero bueno, allí llegué: emocionada, viendo a todos mis amigos y familia y con ganas de ponerme al lado de mi futuro marido.

La misa pasó muy rápido y, sin darnos cuenta, ya estábamos saliendo por la puerta bien felices. Ya estaba hecho. Ahora solo quedaba disfrutar del convite.

Llegamos al Club de Golf Escorpión, donde haríamos el banquete. Allí se habían casado mis padres y mi hermana, por lo que me hacía especial ilusión casarnos ahí también.

Mientras nos hacíamos el reportaje de fotos empezó a llover a saco, típica tormenta valenciana que dura 15 minutos, pero parece que se acaba el mundo. Nadie, absolutamente nadie, sabía que iba a caer esa lluvia. Era una nube aislada que no salía en ninguna predicción del tiempo.

Ahí estábamos Edu y yo, mojándonos bajo la lluvia, haciéndonos un reportaje alucinante en los campos de golf. En el fondo, se nota en el reportaje que mi cara es un poco de preocupación, ya que veía que no paraba y teníamos todo organizado al exterior. Mientras nosotros seguíamos con las fotos, ya refugiándonos bajo un árbol al ver que no paraba... los trabajadores del golf se pusieron a tapar las mesas corriendo y esperaron a que esa nube se fuera.

Luego los pobres se pusieron a secar, copa a copa y plato a plato, todas las mesas. La lluvia se fue y empezaron a llegar los invitados al cóctel. De aquí hasta el final todo fue sobre ruedas. Entrada, cena, ramo, tarta, baile… Todo muy divertido y perfecto. Estábamos en nuestro ambiente, con las personas que más queríamos; era imposible no disfrutar de aquella noche.

Cuando por fin llegamos al hotel al terminar la noche, todavía estaba sonriendo. Aun estando con los ojos cerrados, relajada y medio dormida, mi sonrisa se había quedado de forma permanente en mi cara. Sin duda, no me podía sentir más feliz. Fue un día perfecto que marcará el resto de nuestra vida.

LA OPINIÓN DE MACA & EDU

La fotografía y el vídeo para mí eran el «extra» más importante de nuestra boda. Al fin y al cabo, es lo que te queda después de ese gran día. Israel y todo el equipo hicieron una pasada de trabajo. Estuvieron al tanto de absolutamente todo, se preocupaban por cada detalle y se notaba que querían hacerlo tan bien como los propios novios estamos deseando.

Sin duda, Israel lo vive y disfruta como si fuéramos nosotros. Se fueron a las 5 de la mañana y cuando nos despertamos nos había enviado ya un par de fotos. Ya estaba trabajando en el reportaje. ¿Qué persona que acaba de trabajar un sábado entero hasta las tantas no se dedica a descansar un domingo? Pues una persona que ama su trabajo y se desvive porque el resultado sea único.

Tuvimos el reportaje completo en apenas unos días. El resultado, tanto vídeos como fotos, fue absolutamente alucinante.

Las cosas cuando se hacen con amor y con ganas siempre salen bien. Sin duda, no os podría recomendar uno mejor.

Maca & Edu
23 de junio de 2018 · Club de Golf Escorpión

Gracias, chicos. Os queremos. Que todo siga yendo bien y que estas fotografías, el vídeo y las palabras que Maca dejó escritas continúen devolviéndoos a aquel 23 de junio cada vez que queráis volver.

Ver la galería de Maca & Edu

Política de cookies de video-boda y el Política de Privacidad. La página es propiedad de video boda 2025. Todos los derechos reservados Video-Boda.es nombre y logo están registrados como una marca que pertenece a Israel D. El blog de vídeo boda